Claves para cambiar tu mentalidad e incrementar tu motivación

Establecer unos objetivos para mejorar tu salud es el equivalente a presionar el botón de refrescar en tu vida. No importa lo que hicieras en el pasado, marcar nuevas metas es una oportunidad para cambiar todo.

El proceso básico y motivante: aprender de pasado y planear un futuro mejor. Es un proceso seguro y eficaz que te permite reinventarte a ti mismo, fijar nuevos standars y convertirte en la persona que quieres ser.  Desafortunadamente, si tener éxito fuera tan fácil y la motivación fuera un don no estarías marcando los mismos objetivos de manera repetida año tras año.

Como puedes saber, la fuerza de voluntad es una reserva limitada. Por lo que es difícil alcanzar lo que te propones. ¿Qué es realmente lo que nos separa del éxito del fracaso? ¿Por qué tanta gente necesita reestablecer los objetivos con la esperanza de conseguir lo mejor cuando en realidad están cometiendo los mismos errores?

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El secreto para establecer los objetivos no es complicado.

Aquellos que alcanzan el éxito es porque no están dispuestos a rendirse. Quieren probar el éxito más que aquellos que no  quieren. Más importante aún, los que tienen éxito entienden las expectativas y los plazos de progreso y cambio de manera realista.

¿Por qué el progreso es ciego?

Todos tenemos el deseo de ser mejores. De hecho, es lo que motiva a la gran mayoría a marcarse objetivos en primer lugar.

Pero la razón más común para tener éxito es el incasable impulso a conseguirlo. Cambiar tu cuerpo, perder peso, ganar masa muscular, dejar de fumar… cada objetivo que te propongas va a ser difícil de alcanzar. En algún momento vas a encontrarte con un bache en el camino, que va a suponer un desafío y empezaras a dudar de tu habilidad de hacer un cambio real y duradero.

Muchos ven esto como una cosa negativa. En realidad esto es una situación inevitable a la que debes enfrentarte si quieres tener un éxito a largo plazo. Llegar hasta aquí no es el problema, es como reaccionaras después de que ocurra.

Momentos de dudas: la salida a la grandeza.

Cuando las situaciones se vuelven difíciles y te anticipas al problema que hay en el horizonte, no ignores tu frustración. Ese es el primer paso que te llevará al fracaso. El lugar de eso, reconoce tu enfado y miedo. Canaliza tu frustración y pregúntate a ti mismo una sencilla pregunta: ¿Cuántas ganas tengo de conseguir esto?

Cuando quieres alcanzar algo con unas ganas locas como el respirar, es cuando te das cuenta que alcanzarás todo lo que te propongas.

Esto no se trata de soñar con tener un buen par de abdominales, correr una maratón, o conseguir unos bíceps asombrosos. Estos son objetivos alcanzables por cualquier persona. Pero no es el objetivo en sí lo que importa, es tu implacable mentalidad en su búsqueda.

No importa lo lejos que pueda parecer que esté tu viaje. Puedes conseguir ese cambio. Y si tienes dudas, lee historias y testimonios de aquellos que son como tu. Te inspirarán porque hacen lo imposible. Y harán que sea tu trabajo eliminar cualquier duda que tengas y que puedas unirte a ese grupo que alcanza el éxito.

Esto es lo que se puede llamar: momentos de pulso. Comprueba tu pulso y determina si estás listo para tu propio desafío. ¿Estás dispuesto a luchar por tu salud? ¿Estás dispuesto a empujar hasta el límite, hacerte sentir un poco incómodo y hacer los ajustes que necesites para triunfar?

Cambiar es difícil y es entendible cada vez que sufras cuando sientas que parece imposible perder peso, que no puedes eliminar el dolor o que no puedes convertirte en la versión de ti mismo que tan desesperadamente deseas. El cambio empieza por tomar el primer paso, mirarte en el espejo y decir, “quiero ser mejor”.

Pero eso es solo el comienzo. Necesitas recordarte a ti mismo que esto será una batalla. Y esa batalla debería ser divertida.

No te confundas: empezar una vida saludable te hará sonreír más, reírte a carcajadas y encontrarte mejor de lo que podrás imaginar. Merece la pena cada gota de sudor que derrames por conseguirlo.  Pero la transición de tu situación actual a la que quieres necesita tiempo y supone momentos de lucha. Será difícil e inevitablemente será frustrante.

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Acércate a tus objetivos con los ojos bien abiertos. Ten esperanza, se optimista y cree que cualquier cosa es posible. Y luego dite a ti mismo que incluso cuando te caigas, te volverás a levantar. Hazlo por tu familia. Hazlo por tus amigos. Hazlo por la gente a la que quieres. Y lo más importante: hazlo por ti mismo.

Una vez que llegues a esa mentalidad, el resto es fácil. Tu trabajo debería limitarse a una sola cosa: Tomar acción y no pares hasta que consigas lo que quieres. Puedes ser ese cambio.

Pero el cambio no empieza con hacer una lista de objetivos, encontrar una rutina de entrenamiento que te pueda venir bien o conformarse con una dieta que puedes seguir. Comienza con mirarse al espejo y con la determinación de que tu salud es lo suficientemente valiosa y merece la pena luchar por ella.

Es tiempo de hacer que cuente. Toma el primer paso, no aceptes el fracaso como una opción y nunca jamás dudes que tú puedes destapar tu mejor versión.

Fuente: http://www.bornfitness.com/forget-motivation-find-your-pulse/

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