Cómo y cuánto tomar el sol

Alexandra Rodés – Hoy en día si algo relacionamos con la exposición solar es el riesgo al cáncer de piel o melanoma. Y aunque este tipo de cancer se da y es una realidad, su causa no suele ser explicada plenamente ni con rigor, provocando muchas veces un miedo no justificado.

La vitamina D, además de su rol vital e imprescindible para la salud, ha demostrado ser el anticancerígeno casi por excelencia. Dicha vitamina se obtiene a través del gran astro, en presencia concretamente de los rayos UVB, y no los UVA, rayos que emana el sol alrededor del mediodía o cerca de la “temida hora punta”, siendo su mayor expresión cuando nuestra sombra es lo más cortita.  En cambio, a primera hora de la mañana y a última del día solo encontramos rayos UVA, no hay producción de vitamina alguna.

Un par de datos y hechos interesantes:

  • La vitamina D que nos aportan los rayos UVB tiene un efecto protector contra el cáncer de piel.  Estudios (1) (2)
  • Es la exposición ocasional y excesiva al sol la que da lugar a quemaduras, incrementando de este modo el riesgo a sufrir un melanoma o cáncer cutáneo. Un ejemplo serían aquellas personas que se exponen prolongadamente de vez en cuando o viajan al Caribe y se torran cuando nunca toman el sol el resto del tiempo. Dicho de otro modo, es la exposición repentina e intensa en aquellas partes del cuerpo  que no vieron la luz en meses lo que incrementa el riesgo. (1)(2) (3) (4)

Recomendaciones para beneficiarnos del sol y de su aporte en vitamina D sin los riesgos de sufrir cancer de piel:

  • 1_123125_123104_2093764_2105021_040824_sun.jpg.CROP.original-originalEvita quemarte. El bronceado que coge la piel es sin duda una protección para que tal cosa no ocurra. Pero no quieras pasar de blanco a chocolate de repente, tu piel necesita tiempo para broncear de forma saludable, debe hacerlo progresivamente. Estudio
  • Toma el sol un ratito al mediodía, que es cuando hay máxima presencia de rayos UVB y por tanto de producción de vitamina D. Para pieles muy claras y en pleno verano con 5 o 10 minutos en hora punta sería suficiente. Estamos hablando de exposición al sol sin crema solar ya que esta impediría que nos llegasen los rayos UVB. Más allá de los minutos mencionados habrá que protegerse de algún modo para evitar quemarse. Estudio
  • Utiliza un buen protector solar si te toca pasar todo un dia al sol, elígelo bien por eso. Tu piel absorbe y digere todo lo que untas en ella. Las cremas solares más vendidas son por desgracia las que tienen mas tóxicos y disruptores endocrinos (filtros orgánicos como el Oxibenzone y PBSA, aluminio, parabens, phthalates y muchos más). Vale la pena darse una vuelta por alguna tienda ecológica con otras marcas y mejores productos.
  • Muévete bajo el sol! Camina, nada, corre… De este modo evitarás también la sobreexposición de una parte determinada del cuerpo.
  • Considera la suplementación de vitamina D3 en épocas de poca o casi nula incidencia de rayos UVB como el invierno.
  • Cuida tu alimentación para protegerte. Hidrátate bien, bebe agua mineral, té verde y agua de coco. Incluye suficientes frutas y verduras ricas en antioxidantes y vitaminas, el propio verano ya brinda de forma natural cantidad y variedad de estas! Tampoco te olvides de fuentes de grasa saludable como el aguacate y el aceite de oliva, asi como los acidos grasos omega 3 (presentes en pescado azul) con un claro poder antiinflamatorio y regulador del organismo. Mencionar el carotenoide Astaxantina, que encontramos en gambas, langosta, trucha y salmón (de ahi su color rosado), el cual es un potentísimo antioxidante que combate los radicales libres y previene lesiones en la piel.

Tengamos una feliz y saludable relación con este gran sol, que nos ilumina el camino y nos llena de energía!

Alexandra Rodés – Especialista en nutrición y hábitos de vida saludables
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