Descalzarse en la naturaleza

Alexandra Rodés – Cuánto tiempo hace que no te paseas descalzo sobre la hierba, un camino de tierra, o por la playa? En verano es evidente que tal cosa se da y a menudo, pero, y el resto del año? Antaño, este contacto directo con la naturaleza y su energía nos procuró una más unión y comunicación con ella, nuestro cuerpo y mente regulándose adecuadamente, toda la salud viéndose favorecida!

Los expertos atribuyen múltiples beneficios a esta actividad tan sencilla y primitiva, y ello se debe principalmente al poder de los electrones de la tierra, los cuales ejercen todos sus efectos cuando nuestra piel entra en contacto directo. Entre las cosas más positivas que encontramos en esta actividad cabe destacar:

  • Una gran capacidad antioxidante. Previene cualquier proceso inflamatorio y reduce el dolor.
  • Mejora la viscosidad de la sangre, y como resultado de ello reduce el riesgo de enfermedad cardiovascular.
  • 0cc2138d750b22b3a811c9e59e1f5f34Cambia la actividad eléctrica del cerebro, lo cual ha sido comprobado y observado a través de electroencefalogramas. Ayuda a regular el cortisol y disminuye los niveles de estrés. Favorece por consiguiente un buen descanso y un sueño reparador.
  • Minimiza las consecuencias de la exposición a campos disruptivos como la polución electromagnética.
  • Mejora la variabilidad del ritmo cardíaco.
  • Estimula todo el sistema inmune! Afecta en los procesos fisiológicos y electrofisiológicos del organismo.

Ya sea sentándonos en ella o paseando descalzos, se crea un mágico puente a partir del cual la energía de la tierra nos visita y harmoniza! Vale la pena!

Alexandra Rodés – Especialista en nutrición y hábitos de vida saludables
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