Entrenar con calor: errores que debes evitar

Correr en invierno presenta desafiantes retos para mantenerse motivado y salir a entrenar debido a que los días son más cortos, hace mucho frío, las carreteras no están en condiciones óptimas… pero realmente es el verano la estación que peor impacto tiene en nuestros entrenamientos.

Sí, sí, el solecito, el paisaje, la playa, etc hace que sea mucho más fácil salir por la puerta pero la verdad es que el calor, la humedad, las vacaciones y la falta de sueño repercute en tu plan de entrenamiento, especialmente si te estás preparando para alguna competición o carrera.

Ya que el verano es una de las estaciones más populares e importantes a la hora de entrenar, sobre todo si preparas alguna de las maratones que se celebran en estas fechas, es fundamental que prepares tus entrenamientos con objetivos realistas y que consideres que pueden presentarse dificultades.

Vamos a indicar 2 de los fallos más comunes que se cometen en esta época y cómo poder evitarlos. Así, ¡este año conseguirás todo lo que te propongas!

No ajustar tus entrenamientos a las horas adecuadas para tener una buena temperatura.

Entrenarás y correrás más despacio con el calor. Esto es un factor psicológico y es fundamental tenerlo en la mente cuando planifiques tus entrenamientos y puedas evaluar los resultados.

Cuando haces deporte la temperatura del cuerpo sube. Al principio, este aumento en la temperatura te ayuda a entrenar mejor por el incremento del flujo de la sangre y la forma en la que trabajan los músculos. De ahí la importancia de calentar antes de los entrenamientos.

Pero llegar a una determinada temperatura hace que tu cuerpo no pueda enfriarse por sí mismo y tiene que enviar flujos de sangre a la piel para mantenerla fría. Esto disminuye la cantidad de sangre disponible para transportar oxígeno a los músculos que estén en funcionamiento. Como resultado la habilidad para correr más rápido desciende considerablemente.

Por ello hay que ser realistas con el momento en el que sales a entrenar.

¿Solución? Evidentemente no salgas a correr a las 4 de la tarde porque te quedas en el sitio por el calor y riesgo de deshidratación. Busca momentos a primera hora de la mañana o a última del día cuando las horas de más calor ya han pasado.

-No recuperarse adecuadamente.

Tener una recuperación correcta en los meses de verano es un desafío enorme para la mayoría de corredores.  El principal factor que lo produce es la falta de sueño pero también influye el realizar otro tipo de deportes que te dejan cansado.

Falta de sueño: Como hemos indicado antes, para evitar el calor  hay que entrenar en horas con poca temperatura, eso significa que a veces tengas que levantarte incluso antes de que salga el sol.

¿Y ese tiempo de dónde lo sacamos? De las horas de sueño.  “Pues duermo antes” muchos pensaréis. Ese es el sentido lógico, si te levantas antes, te vas antes a la cama. Pero por norma general no se cumple y más porque aprovechamos el buen tiempo y las noches largas de verano para disfrutarlas, no para dormir.

Tampoco tienes el fin de semana para recuperarte, como puede pasar en invierno que te apetece quedarte en la cama y a lo largo del día sales a correr. En verano imposible. Tenemos el calor, ¿recuerdas?

Viajar y otro tipo de deportes: El verano es sinónimo de pasar tiempo con la familia para hacer senderismo, viajes a la playa y otro tipo de actividades y deportes. Sin embargo, estar activo todo el día o tener una sesión intensiva de playa y sol pasa factura al siguiente día porque acabamos cansados, aunque no lo parezca.

Evidentemente no vamos a dejar de divertirnos y pasarlo bien por entrenar, pero aquí vuelve a entrar el factor de la planificación y el ser realistas con tus expectativas.

Si te pasas todo el sábado en la playa o vas a hacer senderismo, no pretendas hacer una tirada larga el Domingo. Administra y ajusta tus entrenamientos.

¿Solución? Lo ideal sería programar una semana para descansar o añade un día de recuperación semanal en tu horario. Esto puede ayudarte a ponerte al día con las horas de sueño, disfrutar de un bonito día en la playa y evitar que sobreentrenes y te frustres por no progresar como querías.

Y tú, ¿qué pautas sigues para que no te pille el calor en verano?

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