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Fumar y hacer ejercicio: mala combinación

Hoy se celebra el Día Internacional Sin Tabaco y por ello queremos recordar que fumar tiene efectos tanto a corto como a largo plazo a la hora de hacer ejercicio y repercute en tu forma física y en tu salud. Es un poco contradictorio querer llevar una vida sana activa y fumar un paquete diario.  Además, fumar aumenta los riesgos de tener cáncer y enfermedades cardiovasculares y respiratorias. Los fumadores tienen menos resistencia, menos forma física y más probabilidades de lesionarse a la hora de hacer ejercicio.

Varios estudios han demostrado que las personas que fuman:

  • Obtienen menos beneficios a la hora de hacer ejercicio.
  • Tienen menos fuerza muscular y flexibilidad
  • Se fatigan al menos 3 veces más que los no fumadores cuando hacen ejercicio.
  • Tienen el doble de probabilidades de lesionarse
  • Requieren más tiempo para recuperarse de una lesión.

Y lo que es peor, fumar inmediatamente después de una dura sesión de ejercicio es el mayor error que puedes cometer ya que la inhalación de humo del cigarrillo estrecha las vías aéreas en los pulmones y hace que sea más difícil respirar teniendo en cuenta que la nicotina de los cigarrillos actúa como un estimulante y eleva todavía más la frecuencia cardíaca. La fatiga después del ejercicio puede resultar tan debilitante, que las personas fumadoras pueden tener dificultades para mantener una rutina regular de ejercicios, resultando en menos ejercicio y una caída en la condición física general.

Probablemente ya lo sepas o lo hayas oído mil veces pero los beneficios que obtendrás al dejar de fumar son muchos y algunos de ellos muy importantes:

  • Mejorarás tu salud: Fumar aumenta el riesgo de producir cáncer de pulmón, cáncer de garganta, enfermedades de pulmón, infartos, aumentar la presión sanguínea, úlceras…
  • Te sentirás más sano: fumar puede causar tos severa y una actividad física pobre.
  • Te verás mejor: Fumar puede hacer que te salgan arrugas antes de tiempo y estropear tus dientes.
  • Mejorarás tu sentido del olfato y del gusto.
  • Ahorrarás dinero: uno de los factores menos importantes pero es uno de los más recurrentes por el que la gente se plantea dejarlo.

¿Cómo dejo de fumar?

No hay una manera simple y sencilla para dejar de fumar. A cada uno le sirve una cosa diferente, pero establecer un plan para dejarlo es el primer paso. Lo importante es mentalizarse y ponerse manos a la obra:

  • Elige una fecha para dejar de fumar y prepárate para ello.
  • Cuéntaselo a tu familia y amigos. El apoyo de las personas cercanas será fundamental.
  • Registra cuándo y cuánto fumas. Así sabrás qué factores son los que te impulsan a fumar.
  • Enumera las razones por las que quieres dejar de fumar.
  • Encuentra actividades que reemplacen el fumar. Hay que estar preparados para hacer algo cuando te entren ganas de fumar.
  • Consulta con tu médico por diferentes planes o grupos para dejar de fumar. ¡No estás solo!

No será fácil y costará, pero como hemos indicado anteriormente la recompensa de dejarlo compensa.

Y tú,  ¿te animas a dejar de fumar o tienes a alguien cercano que quieres que lo deje? Anímale a tomar la decisión y empezar juntos a liberaros del humo del tabaco haciendo ejercicio con nuestro reto.

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