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Si dejas de hacer ejercicio, tu cerebro lo pagará

Todos sabemos  que practicar ejercicio físico es muy beneficioso, pero  pocos son conscientes de que para aprovechar esas ventajas al máximo debemos ser constantes. Las últimas investigaciones realizadas sobre este tema indican que para mantenerse en forma y cuidar la salud, serían suficientes entre 150 minutos de ejercicio aeróbico a la semana.

Eso sí, hay que tener en cuenta que no es lo más adecuado hacer todo ese esfuerzo en un solo día. Lo ideal sería dedicarle al menos 30 minutos 3  días a la semana. Si el objetivo es lograr cambios significativos a nivel cerebral, es imprescindible ser constantes.

¿Te has preguntado alguna vez el efecto que tendría en tu cerebro cuando paras de hacer deporte?  Un estudio realizado por neurocientíficos de la Universidad de Maryland tiene la respuesta y es clara:  El ejercicio aeróbico potencia el funcionamiento del cerebro.

Este tipo de ejercicio facilita  la formación de nuevas neuronas, que sustituirán aquellas que mueren todos los días, de manera que las conexiones neuronales no se afecten demasiado y podamos seguir pensando, recordando y poniendo en práctica los hábitos que hemos aprendido.

Pero, ¿qué pasa en tu cerebro cuando dejas de practicar actividad física?

La actividad física no solo incrementa el flujo sanguíneo durante el ejercicio sino que este efecto se mantiene a lo largo del día.

Sin embargo, los efectos del ejercicio físico no duran por siempre, lo demuestra un estudio realizado con atletas que habían pasado  los últimos 15 años de su vida entrenando una media de 4 horas a la semana.

Se apreció que después de 10 días de inactividad el flujo sanguíneo disminuía en 8 regiones diferentes del cerebro. Entre ellas: 

  •  El giro temporal inferior:  ejerce un papel fundamental en el procesamiento visual, la memoria semántica y el reconocimiento de objetos complejos, rostros y números.
  • El lóbulo parietal inferior: nos permite detectar las emociones mirando los rostros de las personas y nos ayuda a interpretar la información proveniente de los sentidos.
  • El hipocampo, que  desempeña un papel fundamental en la memoria y es una de las estructuras más afectadas en las demencias.

Estos neurocientíficos afirman que si apreciaron estos cambios en tan solo 10 días de inactividad, un periodo de tiempo mayor sería nefasto. Por eso, no es extraño que un estilo de vida sedentario se haya vinculado con un mayor riesgo de sufrir enfermedades neurodegenerativas.

Ahora ya sabes que haciendo ejercicio de forma constante es la mejor solución para tener activo tu cerebro.

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